Autorizado por la Comisión Estatal de Elecciones #CEE-SA-12-2151

Cómo las personas de edad avanzada pueden evitar el fraude financiero

La población de edad avanzada es el principal objetivo en la mira de los estafadores que se dedican al fraude financiero. Existen, además, accionistas y planificadores financieros que incurren en prácticas abusivas y que van tras estas personas específicamente.

Los expedientes de las oficinas estatales que supervisan la venta de valores en Estados Unidos y la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras en Puerto Rico están llenos de ejemplos trágicos de personas de edad avanzada a las que les han estafado ahorros, pagos inesperados de pólizas de seguros, y hasta el capital amortizado en sus viviendas. Afortunadamente tales situaciones pueden evitarse si se siguen estos diez consejos que la Asociación de Administradores de Valores Norteamericanos (North American Securities Administrators Associaton, NASAA) ofrece a las personas de edad avanzada.

1. No sea una “víctima de la cortesía”
    
    Las personas de edad avanzada pertenecen a una generación a     la que le enseñaron a ser cortés con las visitas y al contestar el     teléfono. Los estafadores se aprovechan de eso. Recuerde que a     cualquier extraño que llame a su casa y le pida dinero se le debe     tratar con mucha cautela. Usted no tiene la obligación de mantener     una conversación telefónica con un desconocido al que sólo le     interesa quitarle su dinero. No es una falta de educación decirle     que no quiere hablar y colgar el teléfono. Reserve sus buenos     modales para sus amigos y familiares. No los malgaste con     estafadores.

2. Sea cauteloso con los desconocidos que le propongan negocios  “raros”
    
    Muchas personas cometen el error de confiar sus finanzas     personales a extraños. No dude en decirle “no” a cualquier     profesional de las inversiones o a un estafador que le esté     presionando para tomar una decisión de inmediato, sin darle tiempo     a verificar sus datos, los de la compañía o los de la inversión que     le está proponiendo. Existe amplia información sobre las personas     que se dedican a la venta de inversiones y sus compañías en la     Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras. Para más     información llame libre de cargos al 1-800-981-7711. También     puede llamar libre de cargos a la NASAA al 1-888-84-NASAA.     Antes de soltar el dinero que tanto trabajo le costó, busque     información escrita sobre la inversión que le están vendiendo,     estúdiela detenidamente y asegúrese de que entiende cuáles son     los riesgos que conlleva. Una táctica favorecida por los     estafadores que usan el telemercadeo es crear un falso lazo de     amistad con las personas de edad avanzada. Los timadores     saben que muchas de ellas están ansiosas por tener con quien     hablar por teléfono…aunque sea un desconocido. Si trata en     persona con un individuo, no escuche consejos que no estén     relacionados con los negocios que le competen. Son meros     intentos por crear un sentido de amistad e incluso de dependencia.     Si está sólo y quiere compañía, no cometa el error de buscarla en     alguien cuyo verdadero interés es despojarle de su dinero.

3. Mantenga el control de sus finanzas
    
    Desconfíe de cualquier persona que le sugiera colocar su dinero     en algo que usted no entiende o que le insiste en que lo deje todo     en sus manos. La vigilancia constante es necesaria cuando se es     inversionista. Si no conoce bien el mundo de las inversiones,     edúquese o busque la ayuda de un familiar, o de un profesional     debidamente licenciado e inscrito, antes de confiar en un extraño     que quiere su dinero.

4. No confíe en una persona porque le “suena bien”

    Muchas personas de edad avanzada que han sido víctimas de     timadores dicen que el estafador “sonaba” como una buena     persona. Los estafadores exitosos son extremadamente     profesionales y tienen la habilidad de hacer parecer al negocio     más flojo como lo más seguro del mundo. Algunos usan     argumentos que suenan muy profesionales y los exponen con     mucha cortesía. Saben que muchas personas mayores tienden a     equiparar los buenos modales con la integridad. Recuerde que el     sonido de una voz, particularmente por teléfono, no tiene nada que     ver con la solidez de la inversión que le estén proponiendo.

5. Cuídese de los que quieren aprovecharse de sus miedos

    Los estafadores saben que muchas personas de edad avanzada     le tienen miedo a que se les acaben sus ahorros o que sus     recursos financieros desaparezcan de la noche a la mañana a     causa de una catástrofe como una hospitalización costosa. Por lo     tanto, es común que estos timadores y vendedores     inescrupulosos traten de hacerle creer que sus productos harán     crecer sus ahorros al punto de eliminar esos miedos. Recuerde     que el temor y la avaricia pueden nublar su buen juicio y dejarlo en     una situación financiera mucho peor. Si una inversión le conviene,     le hará sentido porque podrá entenderla y sentirse cómodo con el     nivel de riesgo envuelto.

6. Sea especialmente cautelosa si usted es una mujer de edad  avanzada que no tiene experiencia manejando dinero

    Pregúntele a un estafador cuál es su víctima ideal y le contestará     que “una viuda de edad avanzada”. Desafortunadamente muchas     mujeres retiradas recibieron poca o ninguna educación sobre     cómo manejar el dinero. Las mujeres de esta generación dejaban     que sus maridos tomaran las decisiones importantes de dinero. Por     lo tanto, y en particular aquellas que han recibido pagos     inesperados de seguros al enviudar, son el objetivo principal de     los estafadores. Las mujeres de edad avanzada que viven solas y     tienen poca experiencia manejando dinero deben siempre     asesorarse con miembros de la familia o con un profesional antes     de decidir qué hacer con sus ahorros. Un excelente recurso es el     Programa de Información Financiera para las Mujeres (Women’s     Financial Information Program) de la Asociación Americana de     Personas Retiradas (AARP, por sus siglas en inglés). Para más     información escriba a Women’s Financial Information Program,     AARP Consumer Affairs, 601 E Street, NW, Washington, DC     20049. Su sitio en el Internet es www.aarp.org.

7. Supervise sus inversiones y haga preguntas

    Demasiadas personas mayores no sólo confían en profesionales     inescrupulosos y en estafadores al momento de invertir, sino que     agravan su error al no supervisar la evolución de la inversión.     Insista en que le sometan informes escritos y orales regularmente.     Esté pendiente de señales de transacciones excesivas o no     autorizadas. No se deje persuadir cuando le digan que esto es     normal o que es lo más conveniente. No permita que un sentido     equivocado de la amistad o de la confianza no le deje exigir que le     envíen estados de cuenta regularmente. Si piensa que hay algo     sospechoso, y las explicaciones que recibe no le satisfacen, llame     a la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras.

8. Si confronta problemas para que le devuelvan su principal o sus  ganancias, algo anda mal

    Muchas personas de edad avanzada no necesitan invertir,     mientras que otras tienen que hacerlo para suplementar sus     ingresos. Si un corredor de valores, planificador financiero u otro     individuo al cual le ha confiado su dinero se torna evasivo cuando     trata de retirar su principal o sus ganancias, eso es señal de que     están tratando de estafarlo. Los vendedores inescrupulosos se     embolsican el dinero de sus víctimas por lo que dan toda clase de     explicaciones para justificar por qué los fondos no están     disponibles de inmediato. Es común que traten de persuadir a sus     víctimas para que transfieran “ganancias” inexistentes a otras     inversiones más atractivas, y retrasar aún más que el fraude se     descubra. Si su dinero no está invertido en un instrumento con un     plazo fijo, como un bono, debe poder recibir sus ganancias dentro     de un límite razonable de tiempo.

9. No deje que la vergüenza o el miedo le impidan reportar el fraude  financiero o el abuso

    Cuando una persona de edad avanzada deja de informar a las     autoridades que ha sido víctima de esquemas financieros     fraudulentos es porque le da vergüenza o porque teme que se le     juzgue como incapaz de manejar sus asuntos. Algunas temen que     el ser víctimas de fraude se use como argumento para llevarlas a     un hogar de ancianos o a otro tipo de institución. Acepte que los     estafadores están al tanto de estos miedos y que se aprovechan     de ellos para prevenir o atrasar el momento en que usted se     decida a notificar a las autoridades. Si bien es cierto que la mayor     parte del dinero que se pierde en los fraudes financieros rara vez     se recupera --más allá de unos centavos por cada dólar-- también     hay muchos casos en los que personas de edad avanzada que se     percataron a tiempo de que habían sido embaucados han podido     recuperar parte de, o todos sus fondos al informar lo que estaba     pasando. Un buen recurso para quienes temen haber sido víctimas     de este tipo de fraude es la Oficina del Comisionado de     Instituciones Financieras. Para más información llame libre de     cargos al 1-800-981-7711. También puede llamar a NASAA, libre     de cargos al 1-888-846-2722.

10. Desconfíe si quieren que vuelva a invertir para recuperar lo    perdido (“reload”)

    Los jóvenes que caen víctimas de estafadores son afortunados     en la medida en que pueden recuperarse y reponer una parte o     todas sus pérdidas. Sin embargo, la mayoría de las personas de     edad avanzada tienen una cantidad limitada de dinero y es poco     probable que logren reponerla. El resultado es un pánico que los     estafadores conocen muy bien y del que se aprovechan para     desarrollar fraudes para sacarles una “segunda tajada” a los que     ya han estafado. Ante una pérdida de dinero, algunas personas     mayores se dejan llevar por otra trama en la cual el estafador     promete recuperar los fondos originales perdidos (“reload”) y     posiblemente generar nuevas ganancias mayores a las que     prometió en primer lugar. No se deje convencer; lo usual es que     pierda los ahorros que le quedan del primer fraude y más dinero     aún en el segundo.


Para más información

Llame (libre de cargos): 1-800-981-7711

Escriba a:
Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras
Área de Valores
PO Box 11855
San Juan, Puerto Rico 00910-3855

Correo electrónico: valores@ocif.gobierno.pr

Visite nuestras oficinas en:
Edificio Centro Europa, Suite 600
1492 Avenida Ponce de León
San Juan, Puerto Rico 00907- 4024

Nuestro sitio en Internet: www.ocif.gobierno.pr


Aviso Legal / Derecho a la Intimidad

2003-2010 Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras.